¿Un local comercial tiene que pagar derrama? Todo lo que debes saber

Si eres propietario de un local comercial, debes de saber que la Ley de Propiedad Horizontal establece que todos los propietarios, ya sean viviendas o locales, deben contribuir a los gastos comunes, tanto ordinarios como extraordinarios, independientemente del uso que hagan de las instalaciones.

No obstante, a continuación, veremos con más detalle qué dice la ley al respecto y qué opciones existen en la práctica.

Gastos de comunidad obligatorios para los locales comerciales

Para empezar, debemos decir que los locales forman parte integral del edificio y generan responsabilidades económicas. Entre los gastos más comunes están el mantenimiento de zonas comunes, los servicios generales como limpieza, iluminación o seguridad, y reparaciones extraordinarias, como impermeabilización de la cubierta, pintura de fachadas o renovación de bajantes.

Por ejemplo, si se decide reparar la fachada exterior, aunque el local no tenga ventanas directas a la calle, debe contribuir según su cuota de participación, normalmente determinada por superficie o valor catastral. Esto asegura que todos los propietarios compartan de manera justa los costos que afectan al edificio.

¿Un local comercial tiene que pagar derramas?

Ahora bien, esta es la pregunta que más inquietud genera. Y sí, en la mayoría de los casos. La cuota de participación de cada propietario determina cuánto debe aportar a los gastos comunes y a las derramas. Los estatutos de la comunidad pueden incluir excepciones parciales, pero son poco frecuentes.

Aunque un local no use determinadas instalaciones, la ley establece que la obligación económica no depende del uso, sino de la propiedad. Por ejemplo, en un edificio con oficinas y un comercio en planta baja, aunque el comercio no use la piscina o la azotea, debe contribuir a su mantenimiento si así lo determina su cuota de participación.

¿Qué pasa si un local no paga las derramas?

El impago puede generar consecuencias legales y financieras importantes. La comunidad puede reclamar judicialmente la deuda, incluyendo intereses y costas procesales. En casos graves, el impago puede derivar en el embargo del local.

Además, la morosidad afecta la reputación del propietario y puede complicar futuras operaciones de venta o alquiler. Incluso al cambiar de propietario, las deudas por derramas pendientes pueden seguir vigentes según los estatutos y el título constitutivo, por lo que conviene revisar la situación de la comunidad antes de adquirir un local.

Consulta a tu administrador de fincas

Para terminar, debes saber que la gestión de derramas no siempre es tan sencilla como parece. Cada comunidad tiene sus propios estatutos, acuerdos previos y particularidades que pueden cambiar la interpretación de la norma. Por eso, ante cualquier duda sobre si tu local debe asumir una derrama concreta, cómo se calcula tu cuota o si existe alguna posible exención, lo más recomendable es revisar el caso con un profesional especializado en propiedad horizontal.

Si necesitas asesoramiento profesional, puedes contactar con nosotros, Ático 07

Somos administradores de fincas profesionales y nuestra experiencia en la gestión de comunidades y locales comerciales te permitirá tomar decisiones con seguridad jurídica y tranquilidad.

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